Allies Friendly NPCs and contacts Marie Rousseau — La Mujer del Jeep Marie Rousseau Francesa · Desconocida · Fallecida en el desierto de Marruecos, 1942 No sabemos quién era. Solo sabemos lo que hizo: apareció de la nada en un jeep a toda velocidad, se estrelló contra... esa cosa ... y murió. Por nosotros. Por cuatro completos desconocidos que acababan de materializarse en un desierto. ¿Por qué? ¿Quién la mandó? ¿Cómo sabía dónde estábamos? Lo que encontramos en su cuerpo A simple vista Un medallón con el símbolo de un ave — ¿un fénix? Una fotografía de un grupo diverso de personas cerca de lo que parecen ser pirámides. Gente de todas las edades y razas, sonriendo. Buscando con más cuidado Un mapa con coordenadas marcadas en varios puntos del mundo — ¿sitios de pirámides? Un fragmento de carta que menciona "la barrera debilitándose". ¿Qué barrera? Una lista de contactos codificada en múltiples idiomas Investigación profunda Una entrada de diario en francés: aparentemente un ángel le dio las coordenadas exactas de nuestra ubicación Una marca quemada en su muñeca interior — el mismo ave del medallón Coordenadas cosidas en el forro de su cinturón. Coinciden con el punto exacto donde aparecimos Alguien la mandó. Alguien sabía exactamente dónde íbamos a aparecer. Y ella vino a salvarnos sin saber quiénes éramos. ¿Quiénes son estas personas? El Guardián Rescatado El Guardián Rescatado El más joven de los Tres Guardianes · Aliado · Debilitado Lo rescatamos. No estamos completamente seguros de qué rescatamos, pero lo hicimos. Es algún tipo de espíritu de la naturaleza — conectado con la selva, con la tierra, con algo más grande que nosotros. En Colombia lo llaman La Manigua. Se comunica a través de sueños. Árboles que se mueven cuando no hay viento. Visiones de junglas que no deberían existir donde estamos. Es frustrante. Es críptico. Es como tener un aliado que solo habla en metáforas botánicas. Pero nos ha salvado. Más de una vez. Aunque nunca directamente — siempre a través de señales que entendemos demasiado tarde o justo a tiempo, nunca con tiempo de sobra. Está debilitado. No puede luchar. Lo que le hicieron — lo que el Instituto le hizo — casi lo destruyó. Todavía no tiene nombre. O si lo tiene, no nos lo ha dicho. Luis Fer — Nuestro Amigo Incómodo Luis Fer Aliado de conveniencia · Encantador · No confiar del todo "Luis Fer" no es su nombre real. Todos lo sabemos. Nadie lo dice en voz alta, porque cuando alguien que se hace llamar "Luis Fer" te ofrece ayuda con una sonrisa perfecta y un tinto caliente, lo cortés es no preguntar demasiado. Es amigable. Es útil. Es encantador de una manera que te hace revisar tu billetera después de cada conversación. Nos ha ayudado en más de una ocasión, siempre en el momento justo, siempre con esa sonrisa que dice "me debes una". ¿Por qué nos ayuda? No por bondad. Eso está claro. Luis Fer no hace nada por bondad. Nos ayuda porque le somos útiles. Lo cual es honesto, a su manera. Al menos no finge ser un santo. Es corrupto. Pero funcional. Y en este momento, necesitamos toda la ayuda que podamos conseguir, incluso si viene con letra pequeña. Nota mental: nunca firmar nada que Luis Fer nos ponga enfrente. Zariel — La que Nos Salvó Zariel Ángel · Fallecida Zariel nos salvó la vida. Y murió haciéndolo. Cuando el semiplano colapsó y todo se venía abajo, ella nos agarró. Nos jaló a través de... algo. Sus recuerdos, creo. Fue como vivir dentro de la mente de otra persona — fragmentos de cielos que no eran cielos, batallas que no recordamos haber peleado, reglas que cambiaron mientras las aprendíamos. Cuando salimos, estábamos en un desierto en Marruecos. Éramos... diferentes. No mal-diferentes. Solo diferentes. Como si alguien nos hubiera rearmado con piezas ligeramente distintas. Zariel no salió con nosotros. Su último acto, según lo que pudimos entender después, fue enviar a alguien a buscarnos. Las coordenadas en el cinturón de la mujer del jeep... eran de Zariel. Ella sabía dónde íbamos a aparecer antes de morir, y se aseguró de que alguien viniera. Dio todo. Dos veces.